Entre propósitos eternos e infinitos

Entre tantos viajes, nos vemos, una y otra vez, nos cruzamos no te suelto nunca, y seguimos viajando, volvemos pero nunca nos vamos, siempre nos quedamos libremente, eternamente cumpliendo nuestros propósitos infinitamente.

Tu sabes que esto no es un sueño, los dos sabemos que no existe el frío ni el calor, más bien es sólo una sensación anecdóticamente que decidimos experimentar en este traje de piel humana que nos hace materia física.

El amor es nuestro calor energético que rompe la coraza más allá de todo lo que creemos interpretar como real, cuando lo real está detrás de lo irreal.

Comprender que sólo el Ser es nuestro verdadero estado natural, la esencia de la vida, y que el resto forma parte nuestro también, como lo es la tormenta en la lluvia, que detrás hay luz, Pero a su vez no es que nunca estuvo sino que verifica que siempre ha estado allí. 

Como el mismo océano que crea las olas dando alerta de que se aproxima a tierra firme pero no llega a tocarla nunca porque se desvanece en el mismo mar.

El mar pareciera unirse a la arena pero no, retrocede siempre, entonces compruebo si también puedo unirme a la arena pero soy igual al mar, y esta se desvanece entre mis manos como el mismo tiempo que a su vez no existe en ninguna parte, a través del viento que se lleva todo, siento ese aire por mi rostro, es el mismo aire que respiro, que respiras tu también, que respira cada ser humano que habita este maravilloso mundo de ilusiones.

Entre propósitos eternos e infinitos te siento como nunca antes te había sentido y es una intensidad indescriptible siento que toco tu ser a la distancia sin tiempo ni espacio, sin detenerme, continuo viajando a la velocidad de la luz donde no llega ninguna razón para comprenderla de lo que todo esto significa, más allá de lo que pueden llegar a comprender nuestras mentes, allí donde la razón jamás llegará.

Cuantas veces hemos recorrido los mismos sitios, en distintas ocasiones pero el tiempo al no existir permanece todo igual,  lo único que avanza es la construcción material humana, haciendo edificios e inventando bienestares ilusorios que mantienen la mente ocupada para continuar con el mundo ilusorio, el paso del tiempo aquí no es real sólo es real para la mente, para dar un registro de los acontecido en los avatares de cada uno.

Cuantos incontables amaneceres hemos visto incluyendo los atardeceres convirtiéndose en anocheceres sin fin, rodeada de estrellas que junto a la Luna iluminan amorosamente nuestra Tierra, y continúan su propósito siempre, nunca se van, están allí en cada día para que las contemplemos felizmente dando gracias por está maravillosa existencia que nos conecta de forma simultánea llevadas por el amor que somos, nos lleva como una fuente de atracción para realizar experiencias, nada es erróneo todo está perfectamente calculado, todo sucede aquí y ahora armoniosamente. 

Y esta conexión llevada de sincronización nunca terminará, continuará por siempre eternamente una y otra vez, y otra vez, incansablemente, infinitamente.

Esta es la poesía de la vida misma, donde sólo habita la abundancia amorosa que somos entre todos nosotros.

 

Escrita por Andrés Palmieri

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